POLIPOS GÁSTRICOS: volver volver

Se reconoce como un pólipo a cualquier lesión que bajo visión Endoscopica protruya en la luz gástrica. A consecuencia de un mayor uso de la endoscopia la incidencia de los pólipos gástricos ha aumentado. Aunque la apariencia endoscópica de algunos pólipos puede ser diagnóstica, el término pólipo debe dejarse sólo para los que se confirmen histológicamente
Pólipo es una "protrusión circunscrita, pediculada o sésil, de la mucosa. La cabeza es semiesférica u oval, lisa, lobulada o papiliforme".

Se diferencian los siguientes tipos de pólipos en función de la longitud del pedículo:

—Pólipo pediculado, cuando el pedículo es evidente.

—Pólipo semipediculado, cuando no es evidente el pedículo, pero la base de implantación es estrecha.

—Pólipo sésil, cuando no existe pedículo. En este caso el diámetro de la base no debe exceder del de la cabeza.

La incidencia de los pólipos gástricos es aproximadamente del 0,1 al 0,8% en las series autópsicas. No obstante, en las series basadas en hallazgos endoscópicos esta incidencia se eleva hasta cifras del 8,7%.

En cuanto a su localización dentro de la cámara gástrica, entre el 50 y el 60% asientan en el antro, un pequeño porcentaje, en torno al 6%, en el fundus y el resto, en el cuerpo gástrico.

La imagen endoscópica de los pólipos es muy similar, independientemente del tipo histológico de los mismos.

Es importante, en cualquier caso, realizar un informe lo más descriptivo posible en el que se incluyan: número de pólipos, localización, forma, tamaño, aspecto de la mucosa que los recubre y características del tejido circundante.

Los pólipos gástricos se caracterizan por la escasez de manifestaciones clínicas que orienten, habitualmente, hacia un diagnóstico de presunción. En general, los síntomas de los pólipos estarán condicionados por su tamaño y localización así como por sus características macro y microscópicas. Aproximadamente el 50-60% de los pólipos se descubren de manera accidental, cuando se indica una endoscopia por síntomas independientes de la presencia del pólipo. Cuando son sintomáticos, casi siempre suelen manifestarse por dolor y/o  hemorragia.

El dolor puede deberse tanto a crecimientos desmesurados como a prolapsos gastroduodenales que producen obstrucción pilórica intermitente, en la que, no sólo es llamativo el dolor agudo espasmódico, sino también los vómitos Estos prolapsos son más frecuentes en los pólipos pediculados de la región prepilórica, pero no exclusivos de este tipo de tumor ni de esta localización.

Otra de las manifestaciones clínicas de los pólipos son las hemorragias. Cuando se produce un episodio de hemorragia severa, es secundaria a ulceración del pólipo, o más frecuentemente, de un tumor submucoso. La mayoría de los pólipos, sin embargo, cuando sangran, presentan hemorragias escasas o leves debido a erosiones superficiales de la mucosa, muchas veces en relación con la movilidad de los mismos, que permite su traumatismo reiterado. Otros síntomas que pueden aquejar los pacientes con pólipos son inespecíficos, como náuseas y vómitos, ardores, distensión abdominal, y cuya autentica relación con la existencia del pólipo es cuando menos dudosa. Si un paciente es portador de una poliposis múltiple no va a tener necesariamente síntomas distintos a los ya mencionados, aunque las posibilidades de presentar dolor o pérdidas crónicas de sangre serán más altas.

Algunos autores propugnan establecer el diagnóstico diferencial de los pólipos gástricos en base al material obtenido de la toma de biopsias de dichos pólipos, lo que deberá llevar a la actitud a seguir en cada caso: tratamiento quirúrgico, polipectomía endoscópica, seguimiento endoscópico periódico o, incluso, omisión de nuevos controles
El potencial maligno de los pólipos está básicamente condicionado por el tipo histológico y en menor medida, por el tamaño. Todas las series son coincidentes a la hora de considerar a los adenomas como el tipo histológico que más  riesgo de malignización encierra, aunque hay gran variabilidad en las cifras, que van desde el 4 hasta el 70% de degeneración, siempre más frecuente para los adenomas vellosos y en menor medida para los tubulares.

IMAGEN DE UN POLIPO GASTRICO  
IMAGEN POLIPO SESIL
LEIOMIOMA GÁSTRICO
POLIPOSIS GASTRICA
DIMINUTO POLIPO GASTRICO 
POLIPECTOMIA ENDOSCOPICA DE UN POLIPO GASTRICO ADENOMATOSO